La gestión de proveedores es un foco tan importante en abastecimiento y compras que puede llegar a influir hasta en un 50% en la solidez de las empresas (IBM). Esto se traduce en la importancia de construir relaciones estratégicas que impulsen la eficiencia operativa y la rentabilidad.
Sin embargo, muchos procesos fallan por decisiones apresuradas o por la falta de control. Identificar estos errores es el primer paso para construir relaciones más sólidas y sostenibles:
El mito del ahorro: Elegir solo por el precio más bajo
Priorizar el costo más bajo puede parecer una buena decisión a corto plazo. Pero el ahorro inmediato suele traer costos ocultos, baja calidad o posibles incumplimientos que, a largo plazo resultan más costosos de resolver.
Tip: Evalúa el Costo Total de Adquisición (TCO) incluyendo calidad, tiempos de entrega y servicio.
Navegar a ciegas: No medir el desempeño (KPIs)
La falta de evaluación de proveedores es uno de los principales errores que limita la visibilidad sobre el rendimiento. Esto aumenta los riesgos y dificulta la toma de decisiones eficientes.
Tip: Define KPIs como cumplimiento de entregas, calidad y tiempos de respuesta.
La trampa de la confianza: Falta de contratos claros
Dejar acuerdos importantes solo en conversaciones o en correos dispersos, así como no definir penalizaciones, garantías y niveles de servicio de forma clara, genera ambigüedades, conflictos y riesgos legales.
Tip: Establece contratos con condiciones, niveles de servicio (SLA) y responsabilidades claras.
Gestionar proveedores es igual a gestionar riesgos y potenciar la eficiencia en compras. Corregir estos errores comunes transforma la cadena de suministro en un motor de competitividad, eficiencia y rentabilidad, permitiendo tomar decisiones más inteligentes.
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